Eres

Eres la luz de la mañana,

tan clara y deseada.

Eres las olas del mar,

tan juguetona y salada.

Eres el viento estival,

tan cálida y ardiente.

Eres un ave tropical,

tan exótica y misteriosa.

Eres una diosa griega,

tan voluptuosa y perfecta.

Eres un ser angelical,

tan bella y bondadosa.

Eres el aire que respirar,

tan necesaria y vital.

Eres la flor del rosal,

tan fresca y natural.

Eres y siempre serás,

esa mujer a la que amar.

Eres y siempre serás,

una sonrisa que besar.

Eres y siempre serás,

el amor que venerar.

Esta es mi derrota

Sin nada en mi vacía cara

y la mirada prendida en la solapa

tus pensamientos me desnudan el alma

para helarme la fibra, para matarme la sonrisa.

Tu batalla está ganada antes incluso de disparar las salvas

traicioneras y certeras, crueles y explosivas.

Sin gota ya en mis vacías venas

y la sangre esparcida en la camisa

tus besos ahogan mis gritos

para evitar los refuerzos, para evitar las treguas.

La victoria es tuya antes incluso de comenzar la guerra

cruel y sangrienta, vil y rastrera.

Sin la marcial marcha guerrillera

y las campanas tañendo en la campiña

tus postreros ataques destruyen mis defensas

para vencer mi oposición, para conquistar mi bandera.

La triunfal entrada de tus huestes guerreras

sofocan la rebeldía, aniquilan mi milicia.

Y en el potro de las más dulces torturas

reconozco que, esta es mi derrota.

La sangre del pueblo

Y se acaba la ira, y vosotros insensatos

callad vuestras pistolas,

parad vuestras bombas.

Sabed que cuando asesináis, matáis al pueblo,

las ideas que defendéis,

callad vuestras pistolas,

parad vuestras bombas.

Dejad que los niños jueguen en la calle,

que ese anciano descanse en el parque,

parad esta locura insensata.

Yo os pido que calléis vuestras armas, que calléis vuestras bombas.

Parad esta locura borracha de odio,

dejad por un momento vuestro papel de Rey Midas,

que convierte en desolación y odio todo lo que toca

¡Callad vuestras pistolas!

¡Parad vuestras bombas!

¡No a ninguna guerra, no a ningún asesinato,…!

Domingo Sangriento

Hoy no me cabalgan los días,

la sangre se evapora de mis venas,

los ríos se secan, se marchitan las horas.

Ya no queda que llevarme a los ojos

nada, salvo las lastimas de mi agonía.

Hoy comienza mi domingo sangriento,

la desolación se pasea entre la nada de un mundo sin cosas,

de un mundo roto que cabalga sin rumbo.

Ni los mismos cielos que fluían, resisten la vista.

Ya no queda nada, en el mundo no hay nadie.

Sólo mi espectro se pasea, sólo el vacío queda.

El sembrador de estrellas

Soy el sembrador de estrellas que cabalga el firmamento

Soy el sembrador de sueños de tu noche abierta

Soy el sembrador de amapolas de tu campo inmaculado

El que creó esperanzas en tu regazo, y cosechó tus ataques de ira

Sembrador de una cosecha de infortunio recojo la mies de mi fracaso más inmundo

Soy el sembrador de tu cielo negro humo

Soy el que recoge vientos sin desatar las tormentas,

el que recoge malos frutos antes incluso de sembrar tu estepa.

Mi amor más dulce

Soy un mar en calma rota, soy jinete de sus olas, espuma hirviente, su blanca sal, amargura remota

soy una fusa una corchea, silencio, incluso octava, y mi balada es tu billete a mi Opera silenciosa

Mi dolor de ahora, en este ya mismo, es un segundo en mi camino y tú, eres canción que me conforta

Soy tu bastón, tu hombro, tu no reproche de anoche, ni de anteayer, ni de ante nadie, ni nunca

Inamovible pilar, el que sustenta mi mundo, mi inquebrantable pilar, sin la menor fisura.

Soy ante todo el ser que duerme, el que llora mares y desborda sonrisas, soy arista en tu diamante, perfil en tu semblante, gota en un océano, incluso tormenta, tifón, y tú la calma, un claro en la espesura…

Soy incógnita dependiente, y tú constante en la fórmula que determina mi trayectoria hiperbólica.

Eres matriz de mi cheque de ilusiones, mi renta fija, mi erario privado, mi aval societario.

Vitamina, mi azúcar, el pan de cada día, una fibra en mi filocardía… Mi amor más dulce

‘Alunizaje’ 

Se rompió

esparciendo astillas

quebrada quedará hasta el fin de sus días,

se rompió

carcomida en su médula

no volverá nunca a sonreír mi niña,

se rompió

y así rasgada

en una esquina seguirá vencida.

 

Se rompió, se rompió en mil pedazos

tras un hachazo desmesurado.

Y rota, tan rota y rajada en sus últimas fibras

ni un soplo de aire revivirá sus pálpitos.

 

No volverán nunca a brotar sus llantos

en el centro de sus desdichas,

pignoradas al dolor de un beso,

ardiente y mordaz hasta las últimas .

 

Rota, tan rota como un roto, muy roto guiñapo

sus últimas fuerzas las dedicará a su fuga,

planeada mil noches de encierro,

estudiada milímetro a milímetro.

PD: La esencia de una vida desenfadada y sincera recorre cada una de las líneas de este poema, al compás de cada rima, uno de mis latidos expira para que otro renazca..

Noviembre

Un día inmenso, y desde ese día tuve y tendré alegría calada hasta los huesos… ¡Qué digo calada! Caladísima…

Cuan feliz me haces, cuanto te deseo, cuanto te quiero, imposible medir mi amor… Por grande, por puro…

Vaya día de deseos cumplidos… A pedir de boca (o a pedir de besos, según se mire). AMOR BALSAMICO.

Y si digo que allí a tu lado se me detuvo el tiempo, y comenzó mi vida… (Pasé de sobrevivir a supervivir…)

Y tú, deseo de mis deseos, sé que mis besos te buscaban… Y mis besos extraviados encontraron tus labios.

Te buscan y siguen buscándote, lo hacen en sueños mientras duermo, lo hacen reptando cuando escalo los peldaños de tu barbilla, y allí en la cima, tus labios, siempre sonrientes… cuajados de rocío…

Y mis besos te buscan y necesitan la réplica, y la suplican, y la mastican saboreándote, y la veneran besando…

Tus palabras, ¡Ah tus palabras! son un canto, que reconforta mi ánimo, son suspiros, son música para los oídos, tus primeras palabras de ese día aún me rondan la cabeza y me acompañarán siempre… Es tu voz, el tono dulce, la expresión sincera y tierna (Un todo)… En fin, ellas me ayudan y me dan la fuerza para seguir…

Sueño, y sueño con un futuro (los sueños son solo eso, sueños) y pienso con un presente, real  y halagüeño.

Pienso en el presente de dentro de unos minutos cuando leas esta carta, en el presente de mañana cuando despierte a tu lado… Y sigo pensado (que no soñando) con ese presente continuo (como dicen los ingleses) que nos aguarda… Con ese presente de mañana, construido poco a poco con la paciencia del maestro, cimentado en respeto, compresión, diálogo. Con una base tan sólida nuestra relación perdurará en el tiempo.

Sonido neto

 

Para el sol más luminoso

en sus copérnicas órbitas,

sol de abrazos calurosos,

centro del mundo Azteca.

Para el cielo más amoroso,

que llueve con la tristeza,

atronador con el enojo,

hermoso tras la tormenta.

Para la luna más creciente

que no mengua su belleza

tan llena de alicientes.

Para la estrella más brillante

prendida con un broche al cielo

guiándome en la noche.

Quisiera ser la luz que ilumina tus pupilas

la gracia que arranca tu sonrisa.

Ser la música que llega a tus oídos,

la lágrima que recorre tus mejilla.

Quisiera ser el fresco aroma que te rodea,

ser por un instante palabra en tu boca,

deseo en tu pecho, caricia en tu piel.

Y fundirme contigo en cuerpo y alma