Ingredientes para una sopa

«Ingredientes»

Unas gotas de mi llanto

una cucharadita de tu alegría

unas hebras de mi esencia

todo un frasco de tu cuerpo en remojo (de toda una noche…)

dos taza del vino blanco de mi alma (seco)

varias cucharadas soperas de la harina de tu pureza

un vasito del licor de mi resaca

tres tazas del caldo caliente de tus caderas

un puñado de tu sal

un poquito de  mi pimienta (negra molida)

Preparación:

Calienta mi llanto y tu alegría a fuego medio en una olla.

Saltea tu cuerpo en remojo cinco minutos

vierte dos cucharadas del vino blanco de mi alma

y cuece a fuego bajo revolviendo un poco.

Añade más vino conforme necesites durante media hora,

para ablandar tu cuerpo en remojo.

Después, rocía la harina de tu pureza sobre tu cuerpo en remojo

y revuelve durante un minuto más.

Luego, vierte poco a poco el caldo caliente de tus caderas

y el vino restante  de mi alma y deja que hierva.

Baja el fuego y cuece durante quince minutos.

Sazona con tu sal, el licor de mi resaca y mi pimienta al gusto.

Cura

Derecho a una tranquilidad inversa

las circunstancias me empujan

precipitando mi savia jugosa

a estrellarse en la inocencia.

 

Perdido estoy en un mundo tan hipócrita,

tan dado ocultar los sentimientos

para narcotizar sus efectos.

 

Mi rabia es momentánea,

un respiro de un aire inmaculado

y mañana estoy curado.

Peor será para mi alma migratoria

perdida ya en los cielos de la tuya,

bebiendo de rencores rancios

en las charcas de mi paciencia.

 

El origen de mi letargo

será el final de mi tortura,

el declive de mi ansia más pura.

Anoche fue mi noche loca de soledad incandescente

Antes de acabar mi domingo sangriento

purgaré mi dolor en tu desprecio,

forjaré mi alma de corazas

protectoras de tu prepotente indiferencia.

Antes de abrirme a tus designios,

forraré mis oídos de impermeables membranas

para protegerme de tu encantador hechizo.

Mañana ya extinguido mi domingo sangriento

romperé todos los vínculos salvajes

que me unen a tu carne.

Una vez borrado todo lazo azul

que me une a tu estirpe,

buscaré en mi mente las trampas

que minaste en mi camino hacia el olvido.

Hoy aun dolido de mi domingo sangriento

desnudaré tus gélidas mamparas

que te muestran opacas a mis sentidos anestesiados

por tu imagen retenida en mis adentros.

Bardo

vacías mis manos, desposeídas de tu esencia

el aroma encendiendo mis sentidos dormidos,

las olas de un mar asustado de mi furia

llorando espumas para calmar mi ahogo.

Nada de lo dicho me calma el goteo

pasajero de mi mismo,

mientras cantando mis desdichas

como vulgar bardo, recorro con mi mente donde se forjó todo.

Y me encuentro como penitente santiaguero,

en un camino largo, plagado de bandidos.

Residuos extraños y rotos

Meandros de ríos locos

Esencia de una rosa marchita

Sombras de un día sin sol

Luz en una tiniebla de silencio

Estrella de una galaxia sin planetas

Mar sin vida ni sal

Cielo sin nubes ni pájaros

Casa sin ventanas ni techos

Cristal que no cristaliza

Borracho que se descuelga de una botella

Niño que llora cerveza

Ansia…

Salvaje el ansia que me une a la tierra

y tu que nunca pudiste o nunca supiste alzar en armas tu voz enana

¿Qué gritas ahora? un día ya insulso, un día sin mi esencia rodeado de planetas

en mi algo cambia, algo muere y algo anda con paso firme por la senda del bendito

esa que recta senda que dirige al olvido…

Quizás el alma esclava se perdió en el camino

quizás acecha entre las sombras de un pasado ominoso

un paso al frente, eso hice un paso valeroso y temerario que condujo mis despojos

al éxito victorioso, ahora ya no hay lamentos en mi alma y la felicidad me rodea…

Nadie puede detener mi esencia migratoria que en pleno esplendor me hierve por la sangre.

Prefiero que te equivoques y permanecer a tu lado

Prefiero que te equivoques y gozar de tus abrazos

Prefiero que te equivoques mil veces si hace falta

 

Tú pon la cordura que yo ya pongo yo la locura

Tú pon la simpatía que ya pongo yo las risas

Tu pones las palabras y yo las risas

 

Pequeña, tu eres la luz en mi tiniebla

el oasis en mi desierto, el hombro en mi tropiezo…

No permito que te hundas, que con ello nos va la vida de toda la gente a la que iluminas.

El beso

Oscuro el beso leve

fugaz y breve

alarga el ansia esclava

de un beso hervido en agua.

Fugaz el sentimiento espeso

desnuda el beso nulo

insulso y moribundo beso

derramado en la boca.

Pegado en la mejilla

el beso de esos labios

aplaca el sentimiento extraño.

Volátil en el aire

esparcido de tu labio

el beso me emborracha el ánimo.

CÓMPLICES

 

Mañana al despertar al alba (miradas..)

caricias mil (o más..) -benditas siempre-

el juego del arrullo mío y tuyo…

que nos reúne en el abrazo (fusión encendida)

Complicidad y amor que amasados quema

pero no daña, sino mas bien congrega (o pega…) Almas.

y une seres en tu espacio

y en mi tiempo que no es poco

sino mucho y nada… (ahí queda eso guapa…)

es la sinrazón del que ama sin los límites

y el que quiere sin medida en un tiempo que no pasa

en un espacio que no abarca

Repartidos por labios (como besos a quema ropa).

Complicidad sistemática (vitaminada y en tableta)

deseos y recuerdos al golpear las almas

y al volar con unas alas que sin esfuerzo

te despegan del suelo con la inercia del planeo…

Volando voy, volando vengo desde

el cielo a tus brazos, a tus caricias

a tus besos (la paz me das, la paz te dejo)

y en comunión con el silencio somos

cómplices del viento, un abrazo en un momento

y abrazo en el siguiente, así eternamente (amasados)

Inmensos en la locura que son nuestros

besos, en la sensatez de nuestra unión

loca y desmedida que alguien llamo locura de amar

y yo llamo cordura de amor,  y venga (ahí queda eso…)

te quiero en este tiempo y el que venga…